
Cada litro de cloro químico que no llega a la piscina tiene un impacto ambiental evitado. Eso puede ocurrir de dos maneras: dosificando automáticamente de forma inteligente, o reemplazándolo por una solución natural generada in situ.


Un sistema inteligente evita el sobreuso. En promedio, una dosificación optimizada puede reducir el consumo de cloro químico en torno al 15%.

La cloración salina produce el desinfectante directamente en la piscina, eliminando la necesidad de cloro químico externo.
En ambos casos, cada litro de cloro químico evitado tiene un impacto ambiental real y medible.
Un sistema electrónico que convierte sal común (NaCl) en cloro natural mediante electrólisis. Sin químicos industriales, sin aditivos.
La salinidad es de solo 5 g/litro — similar a una lágrima. 10 veces menos que el mar. Amigable para la piel, ojos y vías respiratorias.
Reduce en un 100% el gasto en cloro químico. Compatible con cualquier pileta ya construida. Fabricación nacional con soporte local.


El sistema Pool Xpert puede reducir el uso de cloro químico de dos maneras complementarias:
Evita el sobreuso dosificando solo la cantidad necesaria en el momento justo, sin excesos.
Genera el desinfectante in situ mediante electrólisis, reemplazando el cloro químico envasado.
En ambos casos, cada litro de cloro que no se consume representa impactos ambientales evitados: fabricación, envasado, transporte y residuos de envases.

= 100 g de Cl₂ equivalente generados in situ
Solución a 100 g/L de cloro activo — unidad base del estudio UTN

Indicadores calculados a partir de los parámetros correspondientes al hipoclorito de sodio en el escenario estudiado por UTN-FRA. El escenario analizado considera envases de 10 L y la logística de distribución típica relevada en el estudio.
1 L cloro — Indicadores por litro de cloro natural generado in situ.
Equivalente a 1 L de hipoclorito de sodio a 100 g/L de cloro activo
Plástico de envase PET/HDPE que no necesita producirse ni descartarse
Emisiones de logística de distribución evitadas por generación in situ

Masa del envase vacío de 10 L considerado por UTN
Capacidad del envase de referencia
Plástico de envase por litro de cloro químico evitado.

Cada litro de cloro químico evitado representa ≈ 15 g CO₂e asociados a su transporte en el escenario estudiado por UTN.
Piscina semiolímpica · Natatorio deportivo · Proyección anual
Equivalente a 30 L diarios generados in situ
El impacto asociado al cloro químico que ya no fue necesario utilizar.
10.950 L
258,4 kg
164,3 kg CO₂e
en un auto híbrido eficiente
de aire acondicionado inverter
de absorción de CO₂ de un árbol
Factores derivados del escenario de hipoclorito de sodio analizado por el Grupo de Gestión Ambiental, Departamento de Ingeniería Química, UTN-FRA, 2026. Las equivalencias de automóvil y aire acondicionado utilizan referencias públicas externas y no se atribuyen a UTN.
Una red de piscinas inteligentes, conectadas en tiempo real.

Cada piscina aporta información. Toda la red aprende.
IOP™ transforma los datos de cada piscina en información útil para optimizar la operación, mejorar la eficiencia y medir el impacto de todo el ecosistema.
Litros de cloro generados in situ o cloro químico evitado mediante dosificación inteligente.
Cada piscina suma su actividad al contador global de IOP™.
Indicadores ambientales actualizados en tiempo real.
Cada piscina cuenta. Juntas, generan inteligencia.

bidones de 10 L evitados por año · Piscina semiolímpica · Proyección anual
10.950 L ÷ 10 L/bidón = 1.095 bidones · 1.095 × 236 g ≈ 258,4 kg de plástico
Directa al tipo de envase de 10 L considerado por UTN.

Consumo directo e indirecto en el ciclo de tratamiento
Materias primas y reactivos de cada alternativa
Envases vacíos y otros residuos generados
Emisiones de CO₂e logísticas de cada alternativa

El impacto del tratamiento no termina al salir del agua. UTN incorporó también sus efectos indirectos: quitar de la piel y el cabello los residuos y el olor asociados al cloro químico puede prolongar la ducha, con un consumo estimado de 75 litros de agua por persona.
El estudio identifica además otros consumos indirectos asociados, como productos para el cuidado de la piel y una mayor renovación de prendas y accesorios. En este aspecto, la cloración salina presenta una ventaja al reducir estos efectos y, con ellos, los consumos asociados.
El impacto de cómo tratamos el agua puede continuar incluso después de salir de ella.
La electrólisis salina también utiliza insumos y genera impacto. La diferencia es que el desinfectante se produce in situ, en la propia piscina.
La generación in situ de cloro por electrólisis salina revoluciona la cadena de suministro.
🏭 → 🧴 → 📦 → 🚚 → 🏊
Producto terminado que debe llegar hasta la piscina.
🏭 → 📦 → 🚢 → 🚚 → 🏊
En el escenario estudiado por UTN, las tabletas provenían de China.
🧂 → 🚚 → 🏊 → ⚡ → Cl₂
La sal llega a la instalación por unica vez. El cloro se genera directamente en el agua durante años.
Una carga inicial. Años de generación in situ.
La sal también se transporta, pero su carga principal ocurre al inicio. El cloro químico requiere abastecimiento y transporte recurrentes durante toda la vida de la piscina.
Pool Xpert cuantifica algo concreto: el impacto asociado al cloro químico que dejó de ser necesario, ya sea por ser reemplazado por electrolisis salina o dosificado de manera inteligente.
No hablamos de impacto cero. Hablamos de generar localmente y medir lo que dejamos de necesitar.
Fuente: “Análisis de los impactos ambientales debido al mantenimiento de la calidad del agua en piletas de natación”. Grupo de Gestión Ambiental · Departamento de Ingeniería Química · UTN-FRA · 2026.
Cada indicador es directamente proporcional al volumen de cloro registrado por Pool Xpert.

¿Y si usáramos menos cloro químico — o directamente ninguno?